Innovación de Scafom-rux para remodelación urbana

Innovación de Scafom-rux para remodelación urbana


Innovación de Scafom-rux, una característica importante para la remodelación urbana: Hamburgo demuele búnkeres de la Segunda Guerra Mundial tras muros de contención

Existen muchos tipos de búnkeres, todos construidos para soportar el amplio espectro de explosiones de los conflictos modernos. Ahora que han desaparecido los temores de la guerra fría de la mayoría de las pantallas de los radares, se ha decidido que, de un vez por todas, se demuelan los búnkeres grandes y pequeños.

Reconfigurar el entorno de construcción a esa escala es más fácil de decir que de realizar. Es una tarea ingente y no exenta de un riesgo considerable, en particular respecto a las ubicaciones cercanas y a los residentes locales.

El contrato de demolición se adjudicó a WIWA Wilko Wagner GmbH, con la condición de que los resistentes búnkeres se demolieran inmediatamente uno tras otro y prestando especial atención a la seguridad de los residentes y a la atenuación del ruido.

En los trabajos de demolición, la empresa Alster Gerüstbau trabajó en colaboración con Wilko Wagner, programando el cierre total de los búnkeres poniendo una atención precisa en las condiciones locales.

Equipos de montadores profesionales experimentados instalaron un andamio de apoyo para el sistema de protección, utilizando 3.600 m² de RUX Super 65 como revestimiento de protección, Scaffguard de Scafom-rux, cubriendo de manera efectiva 2.400 m² de la fachada de la antigua estructura. Este sistema comprobado se ancló de forma segura a la pared del búnker y se reforzó con consolas de 0,65 m en los niveles superiores.

La decisión de usar Scaffguard fue fácil de tomar debido a tres factores decisivos:

  1. La estabilidad inherente del sistema también garantizaba la protección de las personas y las instalaciones urbanas de los residuos arrastrados por el viento que son característicos de todo trabajo de demolición;
  2. Prevención de escapes de polvo;
  3. Se podía conseguir una atenuación del ruido (que era un requisito de las autoridades que licitadoras) de hasta 20 dB.

Ni siquiera una violenta tormenta de bajas presiones en la mayor parte del norte de Alemania con ráfagas de viento de hasta 150 kph supuso un problema para el andamio, como tampoco lo hizo el plazo de cuatro meses de este impresionante proyecto de demolición.